miércoles, 27 de febrero de 2013

Al buen tiempo, mala cara.

  Habló la tormenta, zumbó su trueno escupiendo sinceridad por la boca. Acusada de escandalizadar e incluso tachada de loca. Toda gota que cae, nunca retorna y a pesar de los ciclos, ese agua de ayer, no será hoy sino otra.

  Que importará el tamaño, la forma o el nombre de aquella suicida hermosa, pues si el jardín no se riega cuando le toca, se secará dejando espacio libre de ropa.

  Otra semilla, otra humedad misteriosa, que nunca será un ciclo, sino la nueva historia.



Fdo: Udanimo