lunes, 28 de mayo de 2012

La selva.

Tintinean cascabeles,
pidiendo ronroneo.
El gato maúlla.
Sin saber que un perro
ladra buscando ayuda.
Teme el hilarante dolor
de la zorra de su dueña,
que gime en contradanza
cubriendo en alabanzas,
al golfo de su amante.
Padre de la hija desnuda.
Dueña de aquel gato
que agitó el sonajero,
y cerró la verja,
de esta granja de putas...
Sonidos de naturaleza abierta
entrecerradas ventanas y
rendijas sobre las puertas.

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