miércoles, 16 de mayo de 2012

Bruno

Impreso sobre acera
en baga sombra,
en espera del rayo
reflejado por la pulida
superficie que me deslumbre.

Marcando su silueta,
describiendo sobre la
piedra ya de dudosa frialdad,
de imposible rechazo con
tal figura reposando.

Y mientras las horas
permitan su sol y
su mente, plácida la
espera. El orden
no cejará en su indefinido
recuerdo de penumbra.

Umbrías las baldosas,
irradian esplendor en
un oscuro gris, que
antes en blanco y rojo,
pálido, casi rosa,
pretendían con motivos
fijar la atención en su
composición tosca.

En esa intervención
divina, interposición
entre astro rey sol
y fieles seguidoras
que acumulan durante
el día su calor.

Se aseguran de aprender
calidez sin transmitir temperatura,
pues en acto de ternura,
el roce fogoso que enfría
al tacto de la yema
que se acerque en acaricia.
Acoge al ojo que se nutre
de su sombra pues
no se ve su figura.

Y cuando todo lo
que en sentido se
transfigura parecía
perdurar. Llegó el
desertor del oído,
inapreciable hasta ahora,
para de voz implacable
aun de cariño y mesura.

Formular este desastre,
que ni la noche por su
desgaste hizo pensar en
farola...
La in-miscible oscuridad
respondió a su llamada.
Si ya no está
¿Qué hago yo ahora?

Fdo: Udánimo

No hay comentarios:

Publicar un comentario