lunes, 23 de abril de 2012

Con_acierto.

Contando letras,
para formar palabras,
largas ecuaciones
sin denotar inteligencia,
y a pesar de la indulgencia
la violenta marcha,
emprende el camino hacia
la coordenada exacta.

Esa treta provista de clave,
ritmo y el embrujo mismo
del hipnótico dictado,
que atrapó tu oído
y dominó desde caderas
hasta las manos.

Descoordinanadolo todo,
en contagioso espasmo,
en un acto colectivo 
dando saltos, esquinazo al
sentido vergonzoso que
por la calle te pasea, obligado
a la marcha sosegada,
a la sosa idea... me estarán juzgando

Y con mimo y sin miedo,
a los pies del escenario
del olvido, agradezco al grupo
del precioso ruido,
el renacer de animo y
alejar la atención de todos
esos dedos, que se mueven
al son de tu castigo y de mi
trayectoria se están alejando.

Libre, ingrávido, incomprensible...
sin otorgar sentido,
a la perdida del mismo.

Fdo: Udánimo

jueves, 19 de abril de 2012

La firma del contrato

Buenos días señor camarero, póngame uno de esos, bien frío y que su dulce sabor sea acompañado por la tostada de siempre. Esa que solo tú sabes poner cuando el día comienza.
La jornada se muestra impredecible y la costumbre esquiva. Quien sedujo a la consciencia para que tu nacieras, se pregunta el instinto mientras goza del baile vacilante de ese lazo. Romántico harapo, que cual pergamino contiene el guión del enésimo acto.
Curiosa compañía la que maneja a los actores inconscientes y sin contrato. Aquellos que rellenan la escena y se muestran insensibles ante sus principales trabajadores, protagonistas del relato.
Ante su indistinguible e imperturbable público, la calidad de la obra se sucede paso tras paso, sin incursión en crítica o trato.
Que importará si es comienzo o fin, si se estrena o se despide, pues mientras digas sí, a la interminable ficción tangible, serás parte del auténtico circo y el mágico teatro.
La vida es la oportunidad que tu le estás dando.


Fdo:Udánimo

jueves, 12 de abril de 2012

Ritmo

  Fue cuestión de instinto. El chasquido se cumplió. Crujir de dedos anunciando el fin del silencio. Y una secuencia en concertado improvisto lleno el espacio velozmente. Tras dar las tres campanadas manuales, el reloj marcó las diez y el pequeño valle reclamó la atención que solo los focos parecían prestarle hasta entonces.
  Es la hora, se dijo y la única palabra que allí sonó fue una cuerda de guitarra afinada en mi menor. Si señor, la cortina de hilos invisibles se zarandeó dando movimiento a las marionetas. La actuación del público rozó la perfección y es que cuando hablamos de canción, el instrumento es la vía, el padre es el autor y el protagonista se divide entre los pares de ojos y oídos que interpretan a su gusto para otorgarte cuerpo, juicio y razón, a la extraña sensación que tiene a música por mención.


martes, 10 de abril de 2012

compositor




      En la mesa de una cafeteria, en el tren o en la autovía. En la esquina donde fue... un paseo, el centro de la ciudad, aquel curioso lugar o la estrechez de aquella calle aun sin inaugurar. Donde poner la nota, escribir o simplemente deslizar sobre el patin aireando la cara y oyendo la prosa sin palabra, el verso de la guitarra y lamento de un violín que te dejó sin aire en la garganta.

Palabras de acuerdo,
sobre acordes, cuerdos.
Dueños de sueños,
que en sueño, escucho y
recuerdo que es duro
no saber si es sueño,
es verdad, son ganas
de sentir, o no herir
un palpitar mudo.

Pues en boces de
guitarras, gritos de piano
y golpes parcheado de
ritmo alocado y duro.
No se permiten boces
afónicas, ni protestas,
ni bailes vacilantes.

En un camino estrecho,
cualquier paso herrante..
.. manchará tus pies de
barro, y te hará en cualquier
instante, tropezar sobre
tus pasos y convertir el equilibrio
en un auténtico desastre.

Que tendrá la sintonia,
será canción, acorde o diafonía.
Curiosa ave vigia,
llama a la puerta y dime
si esa palabra es mia.

Fdo: Udanimo