martes, 28 de febrero de 2012

Sobre ruedas

Te cacé, se que significo para tí. Deja ya de colocarte las gafas, deja ya de mirar de reojo, de moverte de forma compulsiva para llamar la atención. Tu bolso sigue igual que cinco minutos atrás.

Que te inyectaron en tus brazos que no puedes parar de moverlos, si supieses la cantidad de veces que tratas de des-anudarlos para después cruzarlos.

Más sorprendente todavía es la cantidad de veces que tratas de acomodar tu pelo, como si hiciese falta, sabes que está perfecto, seguro que invertiste tiempo más que suficiente frente al espejo del baño para dominarle durante lustros.

Y sí, esta mañana escogiste esos anillos. ¿Crees que no son los correctos? Yo no lo entiendo, se que pasaron un duro proceso de selección antes que decidieras ponértelos. Confiesa dulce chica del precioso corte de pelo, estás nerviosa y no tiene sentido.

Al menos tu pie parece estar más tranquilo que el resto del cuerpo, espera, comenzó su baile. Has de confesar que al no poder levantarte para hablar, ni seguir agitando banderas pidiendo contacto, se cargó de movimiento, energía obligada a su gasto. A nadie le gusta explotar y menos para un parecer innecesario.

Para qué negarlo, yo también me estoy fijando, hablando con el levantar de parpados, temblar de nariz e insinuar de labios. Jamás te podrías imaginar lo que está pasando. La manera en que mis dedos aporrean las teclas constatando el retrato. Permitiendo el legado. Invitando a que extraños lean lo que tu desconocerás aun habiéndolo vivido en vez de soñado.

Te confieso que no me gusta tu ropa y que posiblemente la palabra rompa el encanto. La magia de no saber por qué, si al pertenecer a diferentes bandos, empeñarnos en hablar callados y desear abrazarnos.

Mira, insinúa, piensa o excitate pero por ningún casual te atrevas a cruzar palabra, pues este cine solo proyecta fotogramas mudos. Por suerte para ti, nunca sabrás de mi excentricidad y valentía, capaz de acallar las dudas de que habría pasado. Para que alterar esta bonita historia en la que tu pones tu sonrisa, pintura y alhajas y yo contribuyo con mi relato. Con dibujar el retrato de letras masivas al igual que minuciosos trazos.

No mancharé un lienzo en blanco. El autobús continua devorando asfalto, leyendo lineas blancas y apuntando metros a sus zapatos.

Demos gracias a la perfecta sincronía, al embarcar en lo más alto del viaje, cuando casi no queda camino para des-encantarnos. Te llamo la atención como leía, atado a mi música esperando tu asiento tarareando y aunque no lo sepas, nunca podrás darte cuenta pero fue de mi palabra de lo que te enamoraste. Fue esta carta la que desató la pasión contenida en olas de imaginación improvista, fuerte, la que rasgó las camisas.

Lástima, en cuanto a palabras me estaré apresurando. Ya se asoma el margen del río, ya me saluda el puente con sus aros. He llegado a mi ciudad del momento, por el momento maldita, preciosa ciudad que invita a lo que a día de hoy, aquí, no he disfrutado.

Llegó la despedida y con ella los lamentos y sus abrazos. Para que pasar el trago. Coqueta amiga del pelo negro y el espejo blanco, hagamos un pacto. Al bajar tratemos de huir para no romper el hechizo que nos hará recordarnos.

Y quién sabe, solo en tiempo dirá si la imposibilidad de encontrarnos nos dejará sentir lo que obligamos a desertar, lo que dejamos arrebatarnos.

Hoy estoy feliz, historia de mi agrado y Corizonas en 180º. Transición entre querer, luego sentir y más tarde amar y pasión conjugados. No romper el escudo que tanto tiempo estuvo protegiendo mi deseo y que se últimamente se mantuvo tambaleando. Nada de monos, ni monerías, elegancia y sutileza de la que disfruto tanto. :))))....................


Llegó el anfitrión de causas perdidas y explorador de abrazos.

Fdo:Udánimo

lunes, 27 de febrero de 2012

Extraño


Cómo la sensación que sufro en este momento. He de reconocer que no es una sensación nueva. Aunque si única e inclasificable. Nunca determino la causa, si su consecuencia. Vagar despierto por la cama dandole  vueltas a las cosas sin ninguna conexión. La verdad es que la plaza y la hora no son vinculantes, aunque si molestas cuando se producen a estas horas (4:30) o en medio de un hecho importante.

La mayoría de las veces es productiva, pues se me ocurren infinidad de ideas. Algunas locas, otras no tanto, a veces profundas otras más superficiales y técnicas, pero nunca banales.

En esos momentos, tengo la percepción de tener un montón de oportunidades de ofrecer algo al mundo. Y la inevitable preocupación de saber que nada de eso ha tomado todavía un rumbo. Es tanto y tan relacionado aparentemente tan distinto que cuesta clasificarlo, darle forma y encaminarlo. Con dirección. Hacia una laboriosa inercia realizadora de sueños, conjeturas e imposibles.

Reconozco que soy un tipo singular, y lo sé pues el mundo así me lo ha hecho creer. Mas para mi los singulares son el resto. Un mundo tan indefinido y auto-limitado, que constantemente trata de rebatir tus sueños, trabajos y esfuerzos. Un montón de trabas inútiles por hechos insignificantes y muy pocos escrúpulos para derrocar pilares inamovibles, sanos y menospreciados. Que locura tan común y poco aleatoria. Que complejo es todo y que inútil parece entenderlo. Y aunque suenen a palabras de frustración, yo te aseguro que son más de curiosidad y extrañeza.

Cuidado, nadie se libra del azar cuando se lanzan los dados. Descubrir aquella fosa a podido dar al traste con lo que siempre has pensado, que no es un patrón fijo, pues si no se adapta lo estará equivocado.

Que me pasa que no puedo estar en blanco. Y que narices pienso al tirar tanto. Al quemar dulces mentiras que alguna vez sonaron ciertas, seguro lo hicieron bellas y al no pintar paisajes por descuido, tiempo o valoración. Que triste el no valorar los irrepetibles por facilidad, variedad y caos desestructurado.

Y es que no puedo parar, lógico, pues no puedo dejar de sentir, por suerte si dejar de ver, oír y escuchar.
Empiezan a construir los raíles sobre los que circulará la cabeza a vapor. Todo empieza a tornar hacia algo más definido pero igual de alocado.

Imposible, inmutable y lo mejor de todo extraño.



Fdo: Udánimo

De viaje al imposible. Todo comenzó


Curiosa la visión del extraño ser en aquel curioso planeta.

Todo parecía enorme y al contrario de los que muchos pueden pensar, el explorador extraplanetario no era de pequeño tamaño. Él se sentía grande, fuerte, ágil y sobre todo dispuesto a explorar aquel nuevo mundo que se le plantea ante sus ojos.

Empuñando su pluma y libreto, se dispuso a retratar la instantánea que sus ojos contemplaban. El aire parecía limpio, las aguas aunque turbias gozaban de un precioso color azul cobalto, pero lo que más le llamaba la atención era las estruendosas ramas en forma de rayos vestidas por un ligero follaje. Sensual estampa otoñal pero de cálido sentir de finales de primavera. Y es que solo los versos de Allan Poe podrían reflejar su tenebrosa belleza y su antitética figura.

Tras el retrato laborioso y definido de la imagen capturada, comenzó a ordenar sus sensaciones en una lista. Todos los indicadores anunciaban la ausencia de tóxicos en su alrededor. La temperatura óptima y estable y la única gravedad insalvable era la de no haber conocido con anterioridad aquel mundo desarrollado con aspecto virginal, noble y puro.

Sus pasos se hacían pesados, y sus piernas se quejaban sin ser escuchadas pues tampoco se dieron demasiados pasos. Eran sus ojos los que gobernaban la nave y en plena forma parecían abandonar la cansada carne erguida sobre su par de patas traseras. Querían ir más rápido, estaban intrigados por aquella tierra viva y lejos del ponzoñoso rastro de mono espabilado.

¿Sería solo aquella zona, albergaría rastros de enfermedad, tendrían sus habitantes la necesidad de alterar lo que entendían como suyo pero sabían comunitario? Muchas eran sus preguntas aun sin respuesta. Tenia esperanzas de su ausencia y soñaba con encontrar algo parecido a lo recogido en los libros sobre la vida salvaje en su planeta.

Que digo salvaje, prefiero de decir belleza. La bella vida que el animal salvaje la intentó domesticar a fuerza de terror, miedo y heridas. Sacudiéndose las migas de opinión personal, emprendió de nuevo a observar ese nuevo mundo. A saborear ese perfecto crimen a la tristeza misma.

Paso el tiempo rápidamente, ensimismado con las para nada rutinarias pruebas que su misión le ordenaba. Y al mirar el reloj y sus reservas concluyó con horror que disponía de muy poco tiempo parar recorrer las tierras ahora proscritas.

¿Qué hacer? Inevitable pregunta surgida. Partir ahora y transmitir las pruebas para un posible nunca volver. O arriesgarse a morir entre tierra de orígenes extraños. Exponer al peligro aquella posible perfección o arriesgarse a morir en la por ahora apacible estepa. Elegir la buena tal vez no sepa, o simplemente no se pueda. Cerrar los ojos, respirar muy hondo y lanzar la moneda.

Fdo: Udánimo

A dos metros bajo el suelo...

Asimismo, el placer de vestir latidos. La fuerza de ser, la raíz de un posible momento. El día siempre se viste de gala. Ni aun nublado me pone muecas. El poder querer, queriendo poder y sobre todo convencer. Yo puedo ser, lo sé. Sufriendo de fe. Tranquilo en el nicho, alimentando a los bichos que al venidero olivo volando me llevarán tal vez.

Las ganas, la euforia, el sabor de la gloría. Ya no quedan recuerdos de infelices momentos. Ni suspiros que demuestran lamento. Todo reduce la formula, a la mínima expresión, a su belleza y sencillez. Esperemos pues se corrigió el error.

O tal vez no. Seguro que el tiempo me impondrá su querer y yo mi perdón.



Fdo:Udánimo

Pure de patadas

Entrar en la despensa a husmear la cálida manduca y leer el plano de tu misma alma. Descubrir el pergamino de tu historia estanca, subconsciente de siguientes palabras... Puré de patadas.

Puré de palabras,
puré de patadas.
Pueril guiño de...
aquel niño con barba.

Sentir de un pesar,
mentir sin sanar.
Y a la hora de ver,
creer que ganar,
es igual que correr,
en vez de volar.

Herir, mentir, joder,
no es vil, si es,
pues si, razón,
creer que amor,
tendré, sin mi,
y tu valor,
velar, aquí.
Morir, perder, sufrir.

Bye bye, adios.
Silo de actos,
agravios de santos,
que en camas de esparto,
tendré hasta vivir.

Vida sin saco,
baile sin patos
y limpios  zapatos,
que lanzar en noches
de sanciones a
bajas tensiones
y a sueños baratos.

Fdo: Udánimo

Bitácora del ángel caído

Allí en la esquina, cerca de las vías vacías, en medio de la calle y lejos del ruido. Nadie miraba y todo estaba esperando a ver como nos fundíamos. Tu me lo estabas pidiendo con tus ojos, yo que te acercases, solo que dieses ese pequeño paso que nos separaba y sabía que podías hacerlo. Tanto tiempo allí esperando como tontos, los dos esperando a que el otro lanzase el certero dardo. Ya por aquel entonces en nuestra radio había ruido, pero solo era cuestión de resintonizarlo.

Estábamos en igualdad de oportunidades y a semejanza de fallos. Que tremenda desgracia el no poder desequilibrar la balanza. Que pequeña migraña levantaron las palabras. Fue ahí cuando al ver que no te acercabas, cuando al ver que en el fondo no me aceptabas, decidí sentarme y bajar del cielo donde me tenias encumbrado.

Aquello estaba muy alto y la caída causaría numerosos estragos. Todavía tenía la escalera sanos todos sus peldaños. Malditos culpables que no nos dejaron. Malicia en ganas y querer contaminado.

Porqué cuando todo estaba arruinado nos empeñamos en desempañar el daño. Decidir no subir y tampoco dejarme a un suelo pisarlo. Trampa del futuro construida con pasado, escondida entre follaje otoñal de parches de Oxígeno primitivo, azufre ardiente como remanente dado.

A partir de ahí, muy poco tiempo repartido en muchos días. Batallas y más batallas sin victorias ni derrotas, sin princesas ni canallas. La palabra en una esfera de por qué no te largas y aunque puedas, no te quedas, ni respiras, ni me embargas.

Final imposible, hecho inexplicable y asesino de principios de posibles conmutables.

Llegó el terror y tras dejar su hedor, me pregunto si la fragancia de las flores podrán ganar o no.

Tanto tiempo esperando algo que se pinto en invisible y es muy difícil buscarlo. Sólo tu tienes la llave de sinceridad, las gafas que me ayudaran a mirar, en vez pasar y no entender nada. Ver donde se acuesta la aguja y marcar por peso la balanza que cegó a la justicia.

Fdo: Udánimo

Se que eres tu

Las barquitas se mecían al son de la hola. ¿Cómo es posible que estén tan tranquilas paseando? Están tan encerradas. Conformarse con balancearse recorriendo pequeños viajes bajo los arcos. Es bonita tu casa, pero todo ese tiempo allí me terminaría agobiando a pesar de encerrar todo el país.

Y sí, lo veo así.  Evadir de un pensar que sentado me recorre, adormece, empobrece y que nadie me socorre.

¿Fuiste tu verdad? Quién en busca de respuestas que no se por qué preguntas incrementaste el contador de visitas.

Sed de respuestas, ser la pregunta y ver llamada que las concreta. ¿Sufrir la consecuencias? Caos en jardín de delicias añejas.

Ser la mente que apresura su culpa, saber si esta sola, saber si es otra. Déjalo, te digo estás loca. El ruido rasgó la cuerda de la guitarra y la canción sonó a derrota. Silencio por favor, compondré otra.

Fdo: Udánimo

martes, 21 de febrero de 2012

Rostro palido

   Vista rápida sobre la tribu.

   Allí están todos con sus plumas en cabeza, sus ojos en constante escrutinio del terreno y sus pies al aire, danza al son del golpe de la madera y el restallar de la llama.

   Cada uno marca su unicidad con un aspecto, todos son distintos, bellos en su facultad y dueños de su propio plano de realidad

   Pero hay alguien que no se te podrá olvidar. Alguien que por su normal peculiaridad destaca sobre el resto. Perfecto dueño de la naturalidad y experto técnico del deber de triunfar. Doctorado en la teoría del fracaso y campeón de la imposibilidad no es veraz.

   El torpe silbido mudo se oyó lo suficiente, todos le miran. Salto la chispa de la curiosidad, todos se  preguntaban que le pasaba a ese indiscutible miembro de la tribu que los acompañaba desde hacía años. Era distinto, era hijo de otra marca, es cobijo de la inesperada esencia.

   Simplemente es hijo mestizo de aquel curioso muchacho. Acercamiento no invasivo, del nómada vaquero portador de un idioma, revolver y color de piel y pelo distintos.

   Salió la madre al paso, en defensa de la batalla verbal cargada de miedo y curiosidad. El es simplemente legado del recuerdo, punto de vista paralelo y vital miembro para permitir el paso. Protegerá la cuna de la tribu, en el momento que sea imprescindible el cambio. Evolucionar.

   Con tal de remitir la dudosa situación capaz de asustar al más experto guerrero y crispar al seguro educado caballero, el jefe de la tribu se dirige al tan conocido espontaneo. Fornido y bello muchacho, tu eres tu mayor tesoro. Tu eres el espejo bifocal del indio y el viajero transcontinental. Tu eres nuestro lazo, eres nuestra propia versión adaptada del rostro pálido.

   En tan curiosa situación, rostro pálido emprende ágil un encuentro cara a cara con el especular servir de aquel charco. Tiene que saber de que se le acusa, tiene que saber su aspecto, entender que les intriga tanto.

   Su retina se quedo petrificada al ver la condena que compone la escena. Es algo increíble, imposible, que demonios está pasando. Quien es ese, quien es rostro pálido. Espejo de agua no me estarás mintiendo, no me estarás ignorando. Lo confieso, no me creo esto, mirare en un lapso. Se repite la configuración indescriptible y es que lo único que puedo contar, lo único que puedo afirmar con certeza es que rostro pálido...
... Eres tu.

Fdo: Udánimo

lunes, 20 de febrero de 2012

..

Cuerpos limpios de ropa. Arrogantes, arrojando desnudez cálida. Sensibles, puros y elegantes. Flagrante juventud de mimos empeñados en marcar la radiografía. En buscar dentro de su piel. Asomarse a sus ojos y mirar de verdad quien es.
Demostrar que la única dureza la imponen sus huesos, nada de escudos, libre de callos y certeza que lo único oscuro es la curvatura de su pelo y el brillo enano del ojo en apariencia centrado.
Que extraña firmeza demuestran sus pieles, cargada de borrones escritos en cicatrices que recuerdan su ser. Aun así queda mucho espacio, tremendo lienzo en blanco para vivir el nuevo por qué. Para sentir un próximo lo sé. Probar la nueva formula... Probar la dulce miel.
Hay tiempo, quedan muchos cuentos con finales abiertos. Ciertos y próximos a la edad de nacer.
Rascar y rascar, hay que marcar la arruga. Sentir como se crea la endidura de un vivir que madura y una próxima locura, la fijará también.
Ya llegan las horas, sus bellos bustos danzan con gusto hasta el preciado cuadro de trazos enredados. Tan solo esperando verse librados de la marca dolida de la extrema niñez.

Fdo:Udanimo

Que alguien compre el reloj de arena.

Y en un momento todo ocurrió. Creo que el eclipse de su sonrisa nubló mi reloj de sol. A sido ella, lo ha roto. Culpable diría el juez, pues no proyecta sombra. La vida sigue pero el tiempo se paró.

Fdo:Udanimo

jueves, 9 de febrero de 2012

La última ventana

    Las sensaciones no son lo que uno quiere y tal vez se alejen mucho de lo que pretendes. El tiempo no te deja tregua, vas bien, aceleras y al tomar la curva demasiado deprisa, vuelves a tener la sensación de estar tan lejos como antes. La fuerza del gas solo dura el instante en que la chapa sale disparada liberando la cocacola.

    Por desgracia lo que se presentaba como una gran jornada y una oportunidad para poner el pie en el suelo, ahora se anticipa como la posible trampa, como la futura jaula que al atraparte, te dará clases de como evolucionar a la bestia, de como dar con tu humanidad al traste.

    Siempre hay hechos que transtornan almas y la mía aún es demasiado noble como para poder salir indemne en la categoría que por derecho se ha ganado. Lo triste es que esta involución como persona será la que posibilite su evolución como ser humano.

   Y siento como se acercan las primeras gotas del jarro de agua helada y será la ultima que soporten mis hombros, pues de no claudicar a las exigencias del medio, tendrá asegurada la muerte por hipotermia.

    La fábula llego a su final. No estoy preparado para desarrollar aquello por lo que he luchado, aquello por lo que he aprendido, la causa que hizo mantener erguido incluso cuando tienes que bajar la cabeza para no rozar con el pórtico. El templo es aún más escaso y tienes que sobrevivir hay dentro. Si sales rechazaras todo por lo que siempre has soñado, pero el aire se agota. La moneda salto ágil por el aire, será ella la que dará la cara o por el contrario me impondrá la cruz que me dará muerte como un antiguo reo.

   Será esta la última ventana que se deje abierta, en los tiempos que corren hay que guardarse de ladrones o volver a ser aquel despreciable mono prehistórico tan cabrón como adorable.

Al ocultar la faceta

    A los pies de la cama, entretejiendo la imagen de un recuerdo con la viva vista. Buscando los resquicios de esa imagen estática e impoluta pero con la carencia que nunca he encontrado. Cuantas cosas pasaron por la mente en aquel calendario ya de envejecidas páginas. Cuanto tiempo invertí a perseguir aquella tara, cuantas luces desprotegí inconsciente dejando a su suerte la fuerza de su llama. No es justo y sobre todo no es correcto. Tratar de forzar lo que en su día no se gastó por derecho. Es lo hecho, lo vivido y la irresponsabilidad de no valorar lo que no conlleva un verdadero esfuerzo. Seamos sinceros, lo dejamos caer, demasiado y se marchó muy lejos, pero cuando tratas de retornarlo a su puesto, ves eso. Pesa mucho. Es lo cierto.

    Al margen de todo esto, poder valorar lo fantástico que una parrafada bien elaborada, con su juego mágico de mostrar a la vez que ocultarlo todo y nada. Sin saber quién juega, sin poder huir sereno, sin sentir nada. Pues en el momento que entiendas algo de lo que refleja su tinta, sabrás que está embrujada, pero no podrás jamás podrás afirmar que la luna sintió tu figura en el agua reflejada. Letras del desaliento y no será más que su lector quien le ponga nombre a su protagonista inconcreto, a su sentir inconexo, a su pesar del encuentro. Serán muchos los puedan sentirse identificados y seguro estoy que quien sudó fríamente con el cañón en su frente, jamás podrá decodificar su verdadero significado. Ya sea porque no lo leyó, porque no lo pudo interpretar o porque jamás le importó.




Fdo:Udánimo